


Donde el silencio ocurre.
2024
Escultura textil en tela negra, ilustración con grafito.
180x55x35 cm, 27x 21 cm
La casa que no soy, o, una Jaula para la distancia.
2024
Escultura textil en tela negra, ilustración con grafito.
28x30x18 cm C/u, 27x 21 cmC/u
El lugar donde estoy
2024
Escultura textil en tela negra, ilustración con grafito.
65x74x74 cm , 27x 21 cm
Habitar la Fuga
De Fabià Claramunt y David Urazán Figueredo
El habitar contemporáneo se presenta como una paradoja: un espacio donde la aglomeración intensifica la soledad, y la libertad individual es medida por el aislamiento que la sustenta. En este escenario, la velocidad se ha elevado a virtud, convirtiendo la hiperactividad en norma y la introspección en un acto casi subversivo. La vida moderna, con su frenética acumulación de estímulos, despoja al individuo de momentos de contemplación, rasgando los vínculos con el yo y con los demás, y reduciendo las relaciones humanas a interacciones efímeras o despersonalizadas.
La soledad deja de ser sólo ausencia de compañía para convertirse en una experiencia de desconexión profunda, una deshumanización que nace tanto de la saturación de una aparente interconexión como de la distancia que esta misma presencia excesiva genera. Las obras de David Urazán y Fabià Claramunt exploran ese vacío emocional y simbólico, proponiendo refugios introspectivos y relecturas de lo cotidiano como resistencia ante la velocidad de la sociedad contemporánea.
A través de prácticas artísticas entre la materia y la experiencia, los artistas plantean interrogantes fundamentales sobre cómo la identidad se configura y redefine ante la presión de normas sociales y conductas preestablecidas. Estos procesos de autoconocimiento permiten examinar no sólo nuestra propia historia, sino también las dinámicas más amplias de alienación y desconexión.
La búsqueda de significados en la creación artística se convierte en una herramienta de contrarresto frente al vacío existencial que puede surgir en una era marcada por la aceleración y la superficialidad. La reflexión estética ofrece un refugio que invita a la contemplación y al entendimiento profundo de la experiencia humana.
Es precisamente en este marco que Urazán y Claramunt exploran la interacción entre lo cotidiano, lo íntimo, lo personal y lo político, sugiriendo que la identidad no solo se forma a través de eventos significativos, sino también a partir de las experiencias ordinarias que, a menudo, se consideran irrelevantes.
La muestra propone un diálogo entre el aislamiento y la proximidad, interrogando sobre cómo se construye y redefine el individuo ante la presión de la hiperproductividad y las normas sociales pre-establecidas. ¿Es posible reconectar con uno mismo y con los demás en un mundo donde la velocidad y el simulacro parecen regir las relaciones humanas? ¿Cómo encontrar refugios al vértigo de la modernidad?
En este contexto, Habitar la Fuga se convierte en un espacio de reflexión, una invitación a cuestionar nuestra experiencia de la soledad y la conexión en una era de aparente hipercomunicación. A través de sus obras, Urazán y Claramunt plantean la práctica artística como medio para recuperar la capacidad de sentir y habitar en profundidad un presente cada vez más desbordante.